A diferencia de los enfoques convencionales, basados en la suplementación nutricional pasiva o en la antiinflamación farmacológica, con la sinergia del colágeno y la curcumina podrÃan obtenerse resultados favorables entre los pacientes con degeneración articular y artrosis.
El desgaste articular
La artrosis representa una de las causas más frecuentes de discapacidad a nivel mundial. Se suele manifestar con dolor articular, rigidez en las articulaciones, crepitación y limitación funcional progresiva.
Si bien se consideraba que la artrosis era un proceso de desgaste y rotura, hoy se la define como una enfermedad de todo el sistema articular. Esto implica una falla en los procesos de reparación del cartÃlago, acompañada de una inflamación de bajo grado crónica.
El cartÃlago articular es un tejido avascular, aneural y alinfático, lo que limita su capacidad de autorreparación. Su matriz extracelular (MEC) está compuesta principalmente por agua, proteoglicanos y, fundamentalmente, una red de colágeno tipo II. En la artrosis, se rompe el equilibrio entre la sÃntesis de matriz y su degradación. Cuando el colágeno tipo II se degrada, fragmentos de esta proteÃna se exponen al sistema inmunitario y, dado que el sistema inmune puede no reconocer estos fragmentos como propios, se desencadena una respuesta de células T que perpetúan un cÃrculo de inflamación y degradación.Â
La ciencia del colágeno UC-II®
El UC-II® es una forma de colágeno tipo II, derivado del cartÃlago del esternón de pollo. Su caracterÃstica fundamental es su estado no desnaturalizado o nativo.
Se obtiene mediante un proceso de manufactura a bajas temperaturas y sin hidrólisis enzimática. Este proceso preserva la estructura terciaria y cuaternaria de la molécula, conservando sus epÃtopos biológicamente activos.
Los epÃtopos son regiones especÃficas en la superficie de la molécula de colágeno, que actúan como señales de reconocimiento para el sistema inmunitario.
La presencia de los epÃtopos en el UC-II® cambia el mecanismo de acción: ya no es solo un nutriente, sino un modulador biológico. Esto explica por qué una dosis pequeña de UC-II® es más efectiva que una mayor de colágeno hidrolizado.
La eficacia del UC-II® está respaldada por una serie de ensayos clÃnicos aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo:
- Lugo et al. (2013) evaluaron 55 adultos sanos que no tenÃan artritis diagnosticada, pero sufrÃan dolor articular inducido por el ejercicio extenuante. El grupo suplementado con UC-II® mostró una mejora en el rango de movimiento de la rodilla, comparado con placebo (p=0,01).
- Lugo et al. (2016) también llevaron adelante un estudio con 191 pacientes con artrosis de rodilla moderada a grave. Se dividieron en tres grupos: uno recibió UC-II® 40 mg/dÃa, otro recibió glucosamina + condroitina 1500 mg + 1200 mg/dÃa, y otro con placebo, durante 180 dÃas. Se encontró que el grupo UC-II® experimentó una reducción significativa en el dolor frente al placebo (p=0,0003) y de la rigidez (p=0,004).
- Schön et al. (2022), con 96 sujetos sanos (20-55 años), encontraron que el UC-II® incrementó la flexión de la rodilla 15 veces más que el placebo. También hubo una reducción significativa del dolor articular post actividad fÃsica, especialmente marcada en el subgrupo de 20-35 años.
La curcumina micelar y su ciencia
La curcumina es el principal curcuminoide bioactivo del rizoma de la cúrcuma (Curcuma longa). Es una molécula con actividad antiinflamatoria, antioxidante y antimicrobiana. Bloquea el factor nuclear kappa B, suprime la actividad de la ciclooxigenasa-2 (COX-2) y la 5-lipoxigenasa (5-LOX), y disminuye los niveles circulantes del factor de necrosis tumoral alfa.
El problema es que la curcumina nativa (el polvo de la especia) es ineficiente en humanos, debido a que se trata de una molécula lipofÃlica que no se disuelve en el medio acuoso del tracto gastrointestinal. Luego, la pequeña fracción que logra absorberse es inmediatamente conjugada en el hÃgado y la pared intestinal, inactivándose.
La solución es utilizar nanotecnologÃa, en forma de micelas, para solubilizar la curcumina. El exterior hidrofÃlico permite que la micela entera sea completamente soluble en agua y en los fluidos gástricos e intestinales.
Un estudio de Schiborr et al. (2014) encontró que la curcumina micelar demuestra una biodisponibilidad promedio 185 veces superior a la curcumina nativa. Por otro lado, la absorción es mucho más rápida, alcanzando concentraciones máximas en aproximadamente 1 hora.
Pero la biodisponibilidad por sà sola no garantiza eficacia. Al respecto, un estudio realizado por Khayyal et al. (2018) en un modelo animal evidenció que la curcumina micelar reducÃa significativamente el volumen de edema con una potencia comparable a la de algunos AINEs. Además, reducÃa los niveles séricos de mediadores inflamatorios, como el factor de necrosis tumoral alfa, la IL-6 y la proteÃna C reactiva.
La sinergia de los dos componentes
Combinar colágeno UC-II® con curcumina micronizada, entonces, responde a una racionalidad terapéutica que busca atacar la artrosis desde sus dos frentes: la estructura y la inflamación.
El colágeno UC-II® induce tolerancia. Este es un proceso que requiere tiempo para establecer una población de células T reguladoras y frenar la degradación autoinmune del colágeno.
Por otro lado, la curcumina micronizada actúa con velocidad, gracias a su absorción inmediata. Al inhibir factores inflamatorios, reduce el dolor, la rigidez y el edema en el corto plazo.
Un ambiente inflamatorio grave inhibe la capacidad de los condrocitos para responder a señales de reparación y sintetizar nueva matriz. Al reducir esta carga inflamatoria con la curcumina micelar, el efecto regenerativo del UC-II® será más efectivo.
Por otro lado, ambos componentes tienen un buen perfil de seguridad. Las reacciones adversas son muy raras, limitándose a molestias gastrointestinales menores en algunas personas. En cuanto a las alergias, al derivar del pollo el colágeno UC-II®, estarÃa contraindicado en personas con alergia a la proteÃna aviar, aunque hay que considerar que el proceso de manufactura reduce la carga alergénica. Por su parte, la curcumina es segura hasta en dosis elevadas. La consideración más importante para el médico es que la curcumina posee propiedades anticoagulantes y antiplaquetarias intrÃnsecas, por lo que se aconseja precaución en pacientes bajo tratamiento con warfarina. En la misma lÃnea, el uso concomitante con aspirina o clopidogrel podrÃa teóricamente aumentar el tiempo de sangrado. Finalmente, la curcumina estimula la contracción de la vesÃcula biliar para secretar bilis (tiene efecto colagogo), lo que podrÃa ocasionar algún efecto no deseado en pacientes con litiasis biliar.Â


