Son más de 5 millones de personas en todo el mundo quienes la padecen y enfrentan diariamente el desconocimiento de esta enfermedad por parte de la sociedad. Hoy, en más de 40 paÃses, se conmemora esta fecha para concientizar y visibilizar esta patologÃa.
Es una inflamación crónica del tracto gastrointestinal que se manifiesta como Enfermedad de Crohn (EC) y Colitis Ulcerosa (CU). Sin embargo existe una pequeña cantidad de pacientes, cuyo cuadro es difÃcil de clasificar en EC o CU, a los cuales se los denomina Colitis Indeterminada o EII no clasificada.
La Enfermedad Inflamatoria Intestinal generalmente se diagnostica en el adolescente y en el adulto joven. Esto afecta el normal desempeño en la vida cotidiana, tan activo en esa etapa de la vida desde un punto de vista social, laboral, educativo y emocional.
Los sÃntomas de EII incluyen, dolor abdominal, cólicos, diarrea, sangre en la materia fecal, vómitos, fiebre, pérdida de peso y cambios en el apetito. Puede haber manifestaciones extra intestinales como dolor articular, inflamación, rash y cambios cutáneos y sÃntomas en el ojo.
Se caracteriza por tener periodos de recaÃdas y remisión, incluso puede persistir cierta inflamación aunque los sÃntomas estén ausentes o sean mÃnimos.
En la Enfermedad de Crohn, la inflamación puede incluir a todas las capas de la pared intestinal y afectar cualquier porción del tracto gastrointestinal, es decir el trayecto que abarca desde la boca hasta el ano. Debido a que la inflamación no ocurre en un patrón continuo, va a haber áreas de inflamación seguidas por áreas de intestino pared intestinal normal. Las áreas más son las del intestino delgado (Ãleon terminal) y partes del intestino grueso (colon).
En la Colitis Ulcerosa se clasifica de acuerdo a la extensión del colon afectado. La inflamación siempre comienza en el recto y progresa de manera continua hacia el colon, generalmente limitándose a la capa interior del mismo.
La causa exacta de las EII aún se desconoce, pero se cree que es el resultado de múltiples factores. Éstos pueden ser genéticos, de exposición ambiental, vinculados a la misma flora intestinal y/o inmunológicos. Actualmente, hay muchas investigaciones en todo el mundo para poder descifrar la complejidad que lleva a desarrollar la EII.
No existe cura ni causa conocida y hay poco entendimiento del dolor crónico y sufrimiento al que se enfrentan los pacientes con esta enfermedad.


